Propósitos y despropósitos

«Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.»

Madre Teresa de Calcuta

Aún está el envoltorio sobre la mesa de este año que acabamos de estrenar, sobre los rescoldos del 2014 resurge un 2015 pleno de dudas, algunos le auguran visos de fertilidad y brotes verdes pero por el contrario otros siguen pensando en que continuaremos nuestra travesía por el desierto. Independientemente de cualquiera de las dos opciones, ante esta selva de adivinadores y falsos profetas, comienza un nuevo año y debemos buscar los estímulos necesarios para disfrutar de él, para limitarnos única y exclusivamente a vivirlo, construyendo el presente sin pensar en el pasado. Alguien dijo una vez que la mayor virtud del ser humano es dar gracias por vivir cada vez que salga el sol.

Es vital destacar la importancia de buscar caminos de éxito en los mapas del fracaso, de relativizar los inconvenientes y buscar oportunidades donde otros sólo ven problemas. Como planteaba Confucio: «Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás así te evitarás desilusiones”.

OBJETIVOS Y METAS

Establece un objetivo, uno sólo y ves modelando poco a poco tus circunstancias para caminar en esa dirección, sin prisa pero sin pausa. Mejora tu formación y educación, entrena competencias claves y no pares nunca de caminar. Ten en cuenta que para llegar a la meta es necesario lo siguiente, aunque creo que lo realmente importante es buscar por el disfrute de buscar, no buscar sólo para encontrar.

METODOLOGÍA

Para alcanzar cualquier objetivo es básico establecer una metodología de actuación que nos permita crear los hábitos adecuados.

  • Define unos horarios que faciliten el hecho de organizar y optimizar tu tiempo. Recuerda que es un bien escaso y debemos aprovecharlo al máximo.
  • Planifica una forma de hacer las cosas que te permita realizarlas de manera más eficiente.
  • Marca los tiempos adecuados, sin prisa pero sin pausa.
  • Establece prioridades, define tu foco y no te disperses.

DISCIPLINA

La disciplina implica constancia, para ello es necesario que establezcamos unas “autonormas” de obligado cumplimiento que nos permitan convertir los pensamientos en acciones y las acciones en hábitos. Los hábitos nos permitirán obtener las metas planteadas.

KAIZEN

Kaizen en japonés significa «cambio para mejorar» pero en castellano lo utilizamos normalmente como «mejora continua».

“¡Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy!” es la esencia del kaizen, siempre es posible hacer mejor las cosas. Se trata de un concepto que emana de la milenaria cultura japonesa para decirnos que ningún día debe pasar sin una cierta mejora.

El afán por mejorar día a día, que el paso del tiempo y la acumulación de experiencias nos permita ser cada vez mejores. Buscando nuevas energías en los éxitos y aprendiendo de los fracasos. Que dentro de 6 meses estemos mejor que en la actualidad.

PROACTIVIDAD

Toma las riendas, deja de poner excusas y ponte en marcha. Nadie llegó nunca a ninguna parte sin dar un paso detrás de otro. Recuerda que hay sucesos fortuitos, inesperados que no puedes controlar pero sí que depende única y exclusivamente de ti la actitud que muestres frente a ellos.

EN DEFINITIVA…

Allí tienes todavía todas las hojas en blanco y si no quieres que otros las escriban por ti, comienza a escribir. Esto no va de optimistas ni de pesimistas, de izquierdas o derechas, va de caminar y disfrutar del camino… va de vivir.

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