Cuando formulamos esta pregunta a futuros emprendedores las respuestas son múltiples, palabras como financiación, dinero, buenas ideas… surgen continuamente y la verdad es que todas ellas ayudan a crear y consolidar una empresa. Pero realmente, lo único importante para emprender una iniciativa empresarial es tener clientes. Si tenemos personas dispuestas a adquirir nuestro producto, tendremos negocio. Por tanto el cliente debe ser el punto sobre el cual gire nuestra futura empresa.
Me viene a la cabeza una escena de la película de los hermanos Marx, una Noche en Casablanca, en la cual Groucho arenga a los empleados de un restaurante:
«Si el cliente desea que le subamos los huevos cocidos en 15 minutos, se los subiremos en ¡10 minutos! Si los quiere en 10 minutos, los subiremos ¡en 3 minutos! Si los quiere para dentro de 3 minutos, ¡los tendrá en 1 minuto! y si los quiere en 1 minuto, ¡Le subiremos la gallina!»
Esta disparatada frase ilustra una filosofía de empresa en la cual el cliente es el punto de partida sobre el cual rotará toda la maquinaria del negocio.
