El marketing evoluciona tratando de encontrar nuevas herramientas. Una de las más novedosas, que acaba de llegar a España, es el Marketing Olfativo.
Se trata de una disciplina que utiliza aromas específicos en un entorno de negocio determinado, con el fin de suscitar emociones que modifiquen el comportamiento del consumidor y el ánimo de los empleados.
En función de la fragancia elegida se producen distintas sensaciones, de hecho, se pueden identificar más de 10.000 aromas que influyen en nuestra memoria y sentimientos. Todos recordamos olores característicos de la infancia que traen a nuestra mente gratos recuerdos.
La empresa pionera, que trata de introducir este sistema en nuestro país, es Aromarketing. Que pretende incluir el sentido del olfato en la comunicación y se encarga de asesorar al cliente sobre los aromas que más se ajustan a cada empresa. Además de garantizar la ambientación de un determinado lugar en todo momento.
Distintos olores en negocios diferentes, desde olor a palomitas en cines a olor a bronceado en agencias de viajes. Olores corporativos asociados a un logo o una música…
Cuantas más herramientas seamos capaces de utilizar, más fácil será captar la atención del cliente, proporcionándole experiencias positivas para que nos recuerde y vuelva.