TransFORMANDO

“Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo.”

Benjamin Franklin

El filósofo chino Lao Tse decía, ya en el s. VI A.C, que: En días de permanente cambio como los de hoy el mañana será para los que sigan aprendiendo. Aquellos que ya aprendieron están preparados para un mundo que ya no existe.»

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Esta frase de tiempos tan remotos, tiene plena vigencia en la actualidad por lo que es fundamental comprender que la formación en la empresa sigue teniendo una importancia capital en estos tiempos complejos. La preparación continúa nos hace más libres porque nos permite elegir.

Se debe apostar por una formación más centrada en el aprendizaje que ayude a desaprender y que invite a la reflexión con objeto de fomentar la toma de decisiones. Fundamentada en la participación e implicación del alumno.

EL DOCENTE

En la formación el docente debe acaparar todo el protagonismo, debe proporcionar libertad y alternativas, aportar flexibilidad mental y nuevos puntos de vista, sugerir ideas de inmediata aplicación al día a día. Conversando sobre sus experiencias y el estudio continúo de las materias que imparte.

Ante la irrupción de las nuevas tecnologías la figura del profesor es básico que adquiera un papel fundamental ya que si no apenas existe diferencia entre lo presencial y lo online.

Para ello es fundamental:

  • Convertir los principios y las teorías de la buena gestión en enseñanzas prácticas, concretas y aplicables al día a día.
  • Centrarse en las aplicaciones tácticas más que en las explicaciones teóricas.
  • Incorporar en la formación espacios para que los participantes aprendan a aplicar en la práctica del trabajo de cada día las tácticas analizadas en el aula.
  • Estimular y, en caso necesario, exigir de los participantes la traslación a sus tareas cotidianas de los conceptos y tácticas aprendidas.
  • Inspirar y motivar al alumno. Tratar de generar una experiencia formativa positiva y útil.
  • Aportar elementos creativos que mejoren el aprendizaje. Sorprender con objeto de facilitar el recuerdo.
  • Recordar siempre que lo único realmente importante es que el alumno sea capaz de poner en práctica el objetivo de la sesión. Adaptando este objetivo a la duración y el número de asistentes.
  • Medir y valorar si se han cumplido las metas estipuladas previamente.

EN DEFINITIVA…

Decía Henry Ford que sólo había una cosa más cara que formar a un trabajador y que se fuera, no formarlo y que continuara en la empresa. En esta línea, la formación continua sigue siendo un elemento esencial para seguir siendo competitivos en el mercado. A pesar de que muchas empresas se hayan olvidado de ella en estos momentos difíciles, incurriendo en una nueva miopía y volviéndose a centrar en el corto plazo.

En un entorno variable y complejo es vital la actualización de conocimientos que nos permitan adaptarnos con facilidad a los nuevos retos que nos plantea el mercado. Por lo tanto la inversión en formación es una de las más rentables, siempre que el proceso formativo proporcione a los colaboradores las herramientas necesarias para desenvolverse mejor en su quehacer diario. Una formación muy práctica y aplicable al día a día, que realmente mejore las competencias del trabajador y que revierta en beneficio de la empresa.

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